Una buena materia prima para la cocción contiene idealmente enzimas para descomponer las moléculas de almidón remanentes en pequeños azúcares simples (monosacáridos). Puede tratarse de cualquier clase de grano como la cebada o el trigo, e incluso, en teoría, cualquier otro fruto. El grano puede utilizarse en forma malteada o como fruto crudo (agregado). El arroz y el maíz se emplean principalmente como agregados.

Las fuentes industriales de azúcar como el jarabe de fructosa de maíz también se agregan en ocasiones. El contenido de azúcar en el mosto se denomina extracto. Se mide según la escala Plato, también denominada gravedad original. El factor de calidad decisivo del mosto es la densidad, es decir, la proporción de peso del azúcar en agua. Cuando se produce el mosto, el contenido de alcohol posible y el sabor del producto final son determinados por la definición de la fuente de azúcar y la cantidad de azúcar disponible.

El lúpulo otorga a la cerveza el amargor y sabor, además de poseer un efecto antibacteriano. El contenido de ácido alfa es el constituyente del lúpulo que determina el amargor. El lúpulo es la materia prima más costosa utilizada en la cerveza y debe ser cocinada para que libere su amargor mediante la isomerización. El amargor deseado de la cerveza difiere dependiendo de cada tipo en particular.

Luego de obtener esta agua azucarada- amarga, el mosto ha sido preparado en la sala de cocción y debe ser enfriado para que esté listo y así alimentar a la levadura durante la fermentación. La producción de mosto consume aproximadamente 12h por cocción, mientras que puede tener lugar más de una cocción al mismo tiempo.

El origen de una fabricación de cerveza exitosa reside enla sala de cocción. Uno de los objetivos clave es evitar el uso de más agua de la necesaria para lavar el extracto disponible.

Aplicaciones para el control en línea:

Medición  de flujo con Promass F en el control de la cuba para efectuar la medición de densidad directa y determinar la cantidad de azucares.

Medición de la presión, las partículas sólidas y fuerzas mecánicas en una cuba-filtro requieren de una membrana robusta para medir la presión. Con Cerabar M PMC51 con diafragma Cerámico Ceraphire resiste la abrasión para brindar la mayor fiabilidad en esta aplicación.

Las salas de cocción de última generación utilizan la medición del pH en el recipiente de maceración y caldera de mosto para medir las condiciones en la conversión del almidón y el desarrollo del color, también permite un ajuste preciso durante el arranque y pasos intermedios de maceración y de ebullición.

Gracias a la tecnología digital de sensores Memosens, el equipo CPS341D combina la máxima integridad de procesos y datos con una fácil utilización. Es resistente a la corrosión y la humedad, permite la calibración en laboratorio y facilita el mantenimiento predictivo.