Resulta imprescindible para la industria láctea, las embotelladoras, las carnicerías y las plantas de producción con túneles de congelación, pues deben generarse

bajas temperaturas en las plantas de producción o procesamiento de alimentos, en los procesos de almacenamiento, para la conservación o para procesos y técnicas especiales.

La refrigeración con amoniaco es eficaz, económica y generalmente segura. No obstante, no es posible evitar por completo las fugas de gas imprevisibles. Un sistema moderno de detección de gases reduce el riesgo de paradas de producción, protege la salud de los empleados y permite ganar segundos muy valiosos que son decisivos en una situación de alarma.

El amoniaco es uno de los elementos químicos de mayor producción mundial, y al mismo tiempo una de las sustancias peligrosas más utilizadas en el sector industrial. Los motivos que lo explican son varios:

  • Riesgo de explosividad y de incendio. El amoniaco es un gas inflamable y, en estado gaseoso, puede generar compuestos inflamables o potencialmente explosivos al entrar en contacto con aire seco. El umbral de concentración oscila entre el 15% y el 33% vol. No obstante, la temperatura de ignición necesaria es bastante alta, 630°C como mínimo.
  • Peligro toxicológico. El amoniaco es una sustancia tóxica altamente corrosiva e irritante que afecta las vías respiratorias; puede presentarse en estado gaseoso, aunque es más común en estado líquido. La reacción más fuerte se
    produce en las superficies corporales húmedas, como las membranas mucosas, y provoca dolorosas quemaduras químicas, por ejemplo en la córnea, pudiendo causar ceguera.

Garantizar la seguridad de las condiciones de trabajo y de producción en plantas donde se emplean sistemas de refrigeración a base de amoniaco no es una tarea fácil. Las sustancias de alta toxicidad deben poderse monitorear con fiabilidad en condiciones climatológicas adversas, por ejemplo, en caso de oscilaciones de temperatura o humedad elevada.

Una de las claves para la seguridad es la monitorización continua del sistema. En estos casos, disponer de un sistema fijo de medición de gases constituye el método más fiable y eficaz para detectar la superación de umbrales lo antes posible y alertar al personal.

Las fugas también pueden ser localizadas con los detectores portátiles de gases que llevan los empleados o que se colocan provisionalmente en lugares críticos. En situación de alarma, el personal de emergencia y los empleados también deben llevar equipos de protección personal adecuados.

¿Qué debe considerar a la hora de instalar equipos fijos de medición de gases?

  1. Instalación correcta de los puntos de medición
  2. Factores potencialmente perturbadores
  3. Monitorización del rendimiento del sensor
  4. Selección de umbrales de alarma
  5. Prestar atención al mantenimiento periódico