Durante generaciones, los mineros han confiado en los equipos de seguridad y en la calidad de los productos Dräger para proteger sus vidas. Las soluciones técnicas están constituidas por los componentes de un concepto de seguridad integrada dedicada a mejorar la seguridad de las minas. 

La ventilación es línea de vida en una mina. Garantiza la extracción del aire viciado, las emisiones de diésel y los humos de explosión de la mina. Pero también es necesario realizar una monitorización constante de la atmósfera en la superficie, sobre todo en zonas de trabajo donde la seguridad es crítica. Esto posibilita la reacción inmediata en caso de que se produzcan fugas o incendios o de que se hayan sobrepasado los límites del umbral. Por lo cual la seguridad del lugar es prioritaria y la diversidad de tareas asociadas puede ser muy extensa en lo que respecta a una ventilación óptima, control de procesos o monitorización de emisiones. Los técnicos de seguridad y de ventilación deben poder confiar en un equipo preciso que sea robusto, rápido y fiable.

Las explosiones, la presencia de grisú o el uso de grandes cantidades de ácido sulfúrico para la lixiviación entrañan peligros muy particulares. Esos casos son parte intrínseca de la rutina diaria en la industria minera. Los riesgos asociados pueden minimizarse mediante técnicas de medición precisas para optimizar al máximo los procesos críticos. La excelente fiabilidad que ofrece esta tecnología mejora la productividad y el nivel de protección general del lugar.

 

Aplicaciones

Ventilación de la mina

Gracias al sistema de ventilación se puede hacer una detección continua de sustancias peligrosas y depurar el aire de la mina cuando es necesario. Pueden emplearse detectores portátiles de gas para la monitorización personal y para realizar mediciones del alcance del gas, o bien tecnología fija para una monitorización continua. Con ambos métodos lo más importante es poder tener siempre disponibles unos resultados rápidos y precisos.

Monitorización de zonas

En la superficie, los transmisores fijos o los monitores portátiles de áreas también emiten señales de fugas, anomalías en los procesos y alertan sobre la acumulación peligrosa de gases en el área de producción. Pueden emplearse en instalaciones de tratamiento de aguas residuales o en las plantas de refrigeración colindantes. Esto implica que pueden tomarse todas las medidas necesarias en caso de que se produzca una alarma.

 

Dräger X-am® 5000

Detección: 1 a 5 gases mide gases y vapores combustibles con gran fiabilidad, así como oxígeno y concentraciones peligrosas de gases tóxicos, vapores orgánicos, mercaptanos y aminas

Dräger X-am® 5600

Detección: Hasta 6 gases. Este robusto detector estanco al agua, ideal para aplicaciones de monitorización personal, realiza mediciones precisas y fiables de vapores y gases explosivos, inflamables y tóxicos, además de oxígeno.

Dräger Polytron® 8100 EC

Detección: Gases tóxicos y oxígeno. Emplea un DrägerSensor® electroquímico inteligente e intercambiable de alto rendimiento para detectar un gas específico. Además de una salida analógica de 4 a 20 mA de 3 hilos con relés, también ofrece los protocolos Modbus y Fieldbus para mayor compatibilidad.

Dräger Polytron® 7000

Detección: gases tóxicos y oxígeno y puede ajustarse óptimamente a las más diversas aplicaciones.