En la industria alimenticia el uso de amoniaco es el método las utilizado para el sistema de enfriamiento, en los 50´s en específico en 1859 Ferdinand Carré diseña un sistema más complejo con amoniaco.Posteriormente pasa al procesamiento de alimentos, por ejemplo, enfriamiento de carne, pescado, frutas, vegetales, leche, queso y bebidas, así como también para la congelación del helado.

En la actualidad, prácticamente toda la alimentación que necesita frío en su cadena, antes de añadirlos a nuestro carrito de compra, pasan en algún momento por alguna planta o almacén que usa amoniaco para la refrigeración.

La refrigeración con amoniaco es eficaz, económica y generalmente segura. No obstante, no es posible evitar por completo las fugas de gas imprevisibles. Un sistema moderno de detección de gases reduce el riesgo de paradas de producción, protege la salud de los empleados y permite ganar segundos muy valiosos que son decisivos en una situación de alarma.

¿Que podría pasar?¿Cuáles son los principales peligros de salud relacionados con la respiración y el gas de amoniaco?

  • Irritación de nariz y garganta en concentraciones tan bajas como 24 ppm luego de exposición de 2-6 horas son unas de los síntomas que se pueden presentar .
  • Una exposición de 10 minutos a 30 ppm es ligeramente irritante, mientras que 50 ppm puede ser considerada moderadamente irritante.
  • A 500 ppm, ocurre una inmediata irritación severa de nariz y garganta.
  • Niveles altos de gas de amoníaco se disuelven en la humedad de la piel, formando el corrosivo hidróxido de amonio. A 10000 ppm, el amoníaco es levemente irritante a la humedad de la piel.
  • A 20000 ppm, los efectos son más pronunciados y a 30000 se pueden producir quemaduras químicas con ampollas. Estos mismos niveles de exposición serán casi seguramente fatales debido a los efectos de salud por inhalación.

Los límites de exposición por toxicidad están establecidos por cada país o entidad normativa. En México la NOM-010-STPS-2014 establece el límite de exposición para 8 horas en 25ppm y el límite de exposición de corto tiempo (15 minutos) en 35ppm. El nivel inmediatamente peligroso a la salud con efectos irreversibles es de 300 ppm. En el caso de la explosividad el Amoniaco forma mezclas explosivas en concentraciones desde 15.4 (LEL)% Vol hasta 33.6%Vol (UEL).

 Solución con Detección Equipos Fijos

La elección del sensor adecuado para su aplicación depende de las concentraciones previstas, las ubicaciones y otros factores que se den en sus instalaciones. A menudo, se necesitan dos detectores de amoniaco separados para el control de la ventilación de emergencia y para el apagado del sistema eléctrico de la maquinaria. Un detector de rango de baja concentración (por ejemplo, de 0 a 250 ppm) puede proporcionar una resolución y precisión adecuadas para iniciar una operación de ventilación de emergencia. Un segundo detector de rango de alta concentración (por ejemplo, 0-10 % LEL, o de 0 a 15 000 ppm) proporciona la información para iniciar los apagados eléctricos de la maquinaria. Los puntos de consigna de control de cada detector de rango de concentración serán diferentes. Por ejemplo, el sensor de control de la ventilación está configurado para iniciar el modo de ventilación de emergencia a una concentración de 150 ppm. Por su parte, el sensor de control de apagado eléctrico de la maquinaria desactivará el suministro eléctrico a una concentración predeterminada, por ejemplo, de 15 000 ppm.

Solución Detección Portátil

La elección de la solución de detección portátil de gases adecuada resulta determinante para proteger la seguridad de la vida.

Los LED intermitentes y luminosos de la parte superior e inferior del dispositivo garantizan que la alarma sea fácilmente visible desde cualquier ángulo. La señal acústica alcanza un volumen de 90 dBa. La pantalla puede mostrar la concentración máxima que se haya medido en cualquier momento. Las alarmas registradas anteriormente también se pueden recuperar más adelante, aunque se hayan aceptado.

 

En ECN Automation contamos con la soluciones para la detección de fugas de gases tóxicos y explosivos que se pueden presentar en la industria alimenticia.

Más información estamos a sus ordenes.