En la actualidad, el dióxido de carbono (CO₂) es un aditivo indispensable en la producción de bebidas. Sin embargo, en determinadas circunstancias, puede resultar extremadamente peligroso para los empleados. Este riesgo se puede controlar mediante la monitorización continua del proceso de producción.

El dióxido de carbono cumple muchas funciones diferentes en la industria de bebidas: en forma de ácido carbónico disuelto en agua, proporciona un efecto refrescante. Contribuye a preservar la calidad sensorial durante un período de tiempo prolongado y evitando que vuelque durante el almacenamiento. Reduce, además, la formación indeseada de espuma. Sus ámbitos de aplicación suelen incluir:

  • Carbonatación
  • Fermentación
  • Presurización y lavado
  • Inertización

 

DRÄGER PAC® 8000

Con el Dräger Pac® 8000, de robusto diseño, estará bien equipado para afrontar las condiciones más adversas: este dispositivo personal de vida no limitada de detección monogas es un instrumento fiable y preciso que detecta concentraciones peligrosas de 29 gases diferentes incluido el CO2.

Ventajas:

  • Gran rendimiento para una máxima seguridad
  • Sensores para gases especiales
  • Diseño robusto, incluso en las condiciones más adversas
  • Fácil manejo gracias a una guía intuitiva para el usuario
  • Pantalla fácil de usar con toda la información importante
  • Alarma 360° con varias funciones
  • Registrador de datos y registrador de eventos para análisis e informes
  • Bajo coste operativo
  • La prueba rápida de funcionamiento ahorra tiempo y dinero

 

Especificaciones Técnicas:

  • Duración de la batería 2 años
  • Clase de protección IP68
  • Presión atmosférica 700 a 1300 hPa
  • Humedad del aire 10 a 90 % de humedad relativa, sin condensación
  • Temperatura -30 ºC a 55 ºC (brevemente hasta -40 °C durante 1 h, según el sensor)
  • Homologaciones: cCSAus, IECEx, ATEX, CE