La primera etapa de cualquier proyecto minero es la prospección y exploración, que consiste en descubrir y adquirir depósitos minerales. El objetivo de esta actividad, es el encontrar depósitos minerales que puedan ser explotados en el menor tiempo posible y que a su vez sean viables económicamente en su recuperación.

Como primer paso, se debe ubicar la zona donde está el yacimiento, primeramente se realiza un reconocimiento visual buscando algunas anomalías geológicas en la superficie, que puedan indicar la presencia de depósitos minerales, a este procedimiento se le conoce como prospección.

Con base a los resultados obtenidos de la prospección, se puede elegir un área para realizar un estudio más detallado, para comprobar si existen los minerales, al mismo tiempo se deben llevar a cabo algunos trámites legales ante las autoridades para obtener los derechos sobre una área determinada donde se presume existe un yacimiento.

Una vez que se cuenta con algún indicio de posibles depósitos, se procede a la prospección con herramientas como fotografías aéreas, datos satelitales, análisis físicos y químicos de muestras para evaluar su composición, así como su abundancia en el terreno, de manera que los geólogos puedan discernir si es viable continuar con la exploración y el posible desarrollo del proyecto.

La exploración como parte del proceso minero es una de las etapas que cuentan con el mayor riesgo económico, ya que su costo es alto y el porcentaje de éxito bajo, muchos de los proyectos de exploración no llegan a convertirse en una mina.

Este proceso no termina con el inicio de la operación minera, se continúa explorando en búsqueda de nuevos recursos minerales que se puedan explotar para dar continuidad a la operación minera, los futuros yacimientos pueden ser más difíciles de encontrar, por estar a mayor profundidad, tal vez tener leyes más bajas, y por lo que posiblemente se requiera de técnicas de exploración más sofisticadas.

La clave del éxito de una campaña de exploración es el saber en dónde y cuándo barrenar, cuando “retener la propiedad a explorar” y cuando hay que retirarse definitivamente.

 

 

Le agradezco por su lectura, y quedo a sus ordenes para cualquier comentario.