El procesamiento es de la máxima importancia para la producción, la seguridad del consumidor y la eficiencia. Los controles del procesamiento térmico están muy regulados según las normas locales. Los puntos de control más importantes del proceso de pasteurización son la temperatura, la velocidad del caudal y la presión diferencial en el intercambiador de calor, y todos ellos deben estar sellados y conectados a los controles aprobados según la normativa.

Las señales de temperatura rápidas mejoran el control del calentamiento

Endress+Hauser tiene el sensor de temperatura para procesos higiénicos más rápido del mundo. El iTherm QuickSens proporciona el valor de temperatura correcto tres veces más rápidamente que cualquier otro sensor, como muestra el tiempo t90. Las mediciones rápidas y precisas evitan que se malgaste energía y que el producto quede expuesto a más tensión térmica de la necesaria. Confíe en esta tecnología, para mejorar la calidad de sus productos y reducir sus costes.

Velocidad del caudal en procesamientos térmicos

La medición precisa de la velocidad del caudal garantiza que se aplique la cantidad de calor adecuada para conseguir resultados fiables. El caudalímetro electromagnético es esencial en las mediciones de caudal en las operaciones con productos lácteos y es fundamental en el procesamiento térmico. El sensor Proline Promag H ofrece unas mediciones de conductividad y temperatura integradas que amplían el alcance de la instalación. Además, la Heartbeat Technology presenta funciones de verificación y diagnóstico que simplifican el mantenimiento y amplían los intervalos de calibración.

Presión diferencial en el intercambiador de calor

Los intercambiadores de calor se utilizan para evitar que los productos lácteos crudos entren en contacto o se mezclen con un producto pasteurizado. La monitorización de la presión diferencial en el intercambiador de calor es esencial y se hace de manera fiable con dos transmisores de presión Cerabar. La presión debe ser más alta en el lado pasteurizado para garantizar que la leche sin procesar no se mezcle con la pasteurizada en caso de una fuga pequeña en el intercambiador de calor.