Emisividad y medición de la temperatura en metales

La emisividad constituye un factor importante en la medición precisa de temperaturas. Se tiene que ajustar en función de la aplicación. La emisividad depende, en teoría, del material, del acabado de su superficie, de la temperatura, de la longitud de onda, del ángulo de medición y, bajo determinadas circunstancias, también de la estructura usada de medición. Muchas superficies no metálicas a medir tienen una emisividad constante a lo largo de las longitudes de onda, pero emiten en comparación con el cuerpo negro menos radiación. Se denominan cuerpos grises.

Opciones de aplicación de la tecnología de la medición de la temperatura en la industria de metales

Evitar rupturas

El acero tiene que transportarse en diferentes recipientes, entre los que figuran carros de torpedo, carros de escorias y potes de fusión. Aunque los carros y potes están revestidos con materiales a prueba de fuego, se pueden producir rupturas del acero calentado a una temperatura de 1.500 ºC. Por lo que se producen en este caso riesgos para el personal y el inventario, que podrían causar daños de varios millones de euros. A fin de evitar estas rupturas, los recipientes se observan con cámaras termográficas y protegen al detectar posibles diferencias de temperatura.

Evitar rupturas de fundición

Al aumentar la eficiencia, también aumenta el grado de utilización de las instalaciones de colada continua. Por lo que se han de adoptar extensas medidas para el control de procesos, particularmente en el caso de la medición de la temperatura: la técnica es cada vez más económica y ofrece, al mismo tiempo, más precisión. Para el propietario de la instalación vale la pena la inversión, pues así puede evitar las costosas rupturas de la fundición ya en el momento de producirse.

Optimización de procesos en el tren de laminación.

En la fabricación de semiproductos, los desbastes se enfrían en el montante de aprox. 1250 ºC. A fin de asegurar la calidad y optimizar el proceso se mide la temperatura de conformación entre los diversos rodillos.

Control de las piezas a trabajar durante el forjado en estampa

En forjados en estampa, los semiproductos deben estar a una temperatura de forjado determinada antes del proceso de conformación. Para conservar una producción con un resultado óptimo, se controla del modo adecuado la temperatura superficial del material. Lo mismo ocurre en la pieza forjada tras el proceso de conformación o antes del almacenaje.

Embutido a profundidad

A fin de poder garantizar una dirección estable del proceso durante el embutido a profundidad se ha de medir permanentemente la temperatura de la herramienta y de la chapa.

Control de la temperatura en el proceso de fundición

Durante el método de producción “Fundición” se vierten en un molde los materiales fluidos, que se convierten en cuerpos sólidos tras su solidificación. En el momento de realizar el proceso de fundición se mide la temperatura del material para influir así la fase de enfriamiento que es decisiva para la calidad.

Aseguramiento del seguimiento de material

La fabricación de productos de metal tiene lugar, debido a las altas temperaturas de los procesos, prácticamente sólo de modo automatizado. Para este fin, tanto la detección precisa de las piezas a trabajar para el seguimiento del material, como también el control de la expulsión desde el molde constituyen factores esenciales.

Temple eficiente por inducción

Para el temple (parcial) por inducción se lleva un sector a la temperatura de temple necesaria y enfría luego bruscamente. Por ello, es decisivo conservar una evolución óptima de la temperatura para alcanzar las composiciones estructurales deseadas del metal.

Aseguramiento de la calidad durante la soldadura por inducción

Durante la fabricación de uniones soldadas por inducción, por ejemplo, en tubos, es imprescindible asegurar la calidad. Para este fin se registra la temperatura de los bordes después del inductor y antes de los rodillos de recalcado y controla el proceso.

Optimización del proceso de galvanización

Los productos se revisten con frecuencia con metales, por ejemplo, cobre y níquel, para aumentar su solidez. Los objetos a revestir se calientan a la temperatura objetivo antes del baño de galvanización para optimizar la reacción electroquímica.

 

Con Optris tenemos la solución para la medición de temperatura en su proceso de metales con termómetros y cámaras infrarrojos.