Para destruir los microorganismos de algunos productos antes de ser envasados es necesario someterlos a tratamientos térmicos. El proceso de pasteurización es  idóneo a fin de disminuir casi toda la flora de microorganismos saprofitos y la totalidad de los agentes microbianos patógenos. La temperatura y tiempo aplicados en la pasteurización aseguran la destrucción de los agentes patógenos tales como Mycobacterium, tuberculosis, Brucellos, Solmonellas, etc.

Pasteurización lenta: Este método consiste en calentar la leche a temperaturas entre 62 y 64ºC y mantenerla a esta temperatura durante 30 minutos.

Pasteurización rápida: Llamada también pasteurización continua o bien HTST (Heigh Temperature Short Time), este tratamiento consiste en aplicar una temperatura de 72 – 73ºC en un tiempo de 15 a 20 segundos.

Los sensores de temperatura juegan un papal importante, por ello es necesario contar con este tipo de sensores que garanticen y den confiabilidad en la medición, así como la rapidez de respuesta  de los mismos.

Soluciones:

TrustSens iTHERM, el sensor de temperatura con autocalibración.

Sensor de temperatura inteligente con transmisor HART® integrado y Heartbeat Technology presenta  el primer sensor RTD capaz de autocalibrarse in situ de forma completamente automatizada. Elimina con eficacia el riesgo de faltas de conformidad no detectadas, reduce los tiempos de parada de la producción, aumenta la seguridad de producto y la eficiencia de los procesos en aplicaciones de las industrias de alimentación y bebidas y de las ciencias de la vida.

 iTHERM QuickSens

Para plantas con requisitos exigentes en lo que se refiere a a la instrumentación, el sensor iTHERM QuickSens ofrece los tiempos de respuesta más cortos del mercado (t90 = 0,75 s). Una medición de temperatura que combina precisión, rapidez y estabilidad para proporcionar el máximo nivel de calidad de proceso y una calidad de producto fiable. Otra ventaja es que la longitud de inmersión mínima se ha reducido en más del 70%.
Longitudes de inmersión de 20 a 30 mm bastan para cumplir incluso con los requisitos más exigentes.